Planificación familiar natural - Método sintotérmico

   Funcionamiento del método sintotérmico

   La mujer sólo puede quedarse embarazada el día de la ovulación, siendo fértil el óvulo durante aproximadamente 12 horas, como mucho 24.
   El esperma, sin embargo, puede sobrevivir hasta cinco días en el útero, por lo que una relación sexual no protegida antes de la ovulación puede tener también como resultado la fecundación del óvulo.

   Qué necesitamos

   Una hoja de seguimiento del ciclo y un termómetro para la observación de la temperatura. Para iniciarnos y conocer el método será muy útil, y a veces suficiente, contar con uno o varios apoyos bibliográficos que nos expliquen detalladamente las reglas y contengan ejemplos y ejercicios para practicar. Sin embargo lo ideal es contar también con el apoyo de personal formado en el tema que nos pueda introducir en el método mediante un curso formativo y posteriormente esté a disposición para aclarar dudas.

   ¿Cuánto tiempo tendré que dedicarle?

    Superado el período de aprendizaje, de entre 1 y 3 ciclos, el tiempo que debamos dedicar a la observación será muy poco: habremos de limitarnos a la medida de la temperatura basal (temperatura en reposo, antes de levantarnos por la mañana) y a la observación, varias veces al día del moco cervical, apuntando después los valores en la hoja de seguimiento. Con el tiempo y la experiencia la realización de estas observaciones podrá limitarse a los días previos y posteriores a la ovulación. 

   El moco cervical

   Habrá de observarse varias veces al día, tanto la sensación física que produce como su aspecto y consistencia. Para comprobar aspecto y consistencia recogeremos muestras de la entrada de la vagina. A la noche anotaremos el resultado en la hoja de seguimiento.

   Partimos de que en el período fértil el moco cervical (flujo que sale de la vagina) presentará siempre la mejor calidad (mayores características de fertilidad). Las secreciones cervicales, sin embargo, son algo variable en cada mujer. Hay mujeres que presentan gran cantidad de moco durante todo el ciclo. Otras, por el contrario, no presentan moco apenas, y es con la ovulación cuando éste aparece claramente.

   Al comenzar el ciclo habrá sensación de sequedad, carente de moco, justamente al comenzar el ciclo (después de la menstruación). Después va aumentando la sensación de humedad y, cuando aparece, el moco tiende a ser blanco o amarillo, y es cremoso, espeso, pegajoso o viscoso. Conforme se acerca la ovulación, por la acción de los estrógenos, la sensación de humedad aumenta, el moco se vuelve “hiloso” y elástico, y es transparente, vidrioso o rojo vidrioso (tiene un aspecto muy similar al de la clara del huevo).


   La temperatura

   La temperatura deberá medirse por la mañana al despertar, antes de levantarse (temperatura basal). Y siempre en el mismo lugar (boca, ano o vagina). Será necesario haber dormido al menos la última hora antes de la medición.

   En la hoja de seguimiento del ciclo anotaremos el valor que nos dé el termómetro. Iremos comprobando que dentro de cada ciclo existe una clara diferenciación de la temperatura en dos estados: una temperatura antes de la ovulación y otra entre dos y cinco décimas más alta después de la ovulación y hasta la menstruación.


   El cuello uterino

   Quien tenga problemas con la observación y valoración del moco cervical puede sustituir este indicador por la palpación del cuello uterino. El cuello del útero también sufre una transformación clara dentro del ciclo: tras la menstruación se encuentra cerrado, duro, y bajo dentro de la vagina. Conforme se acerca la ovulación se vuelve más blando se va abriendo y asciende dentro de la vagina. Tras la ovulación se vuelve a cerrar, a endurecerse y baja.

   Nota: Las reglas sintotérmicas elaboradas por la Organización Mundial de la Salud estipulan la observación del cuello uterino junto con el moco y la temperatura, es decir, consideran tres parámetros en lugar de dos.

   Otros síntomas

   Existen otros síntomas que pueden advertir de la ovulación, entre ellos la sensibilidad en el pecho o el dolor ovárico.
En el pecho puede darse dolor, aumento de tamaño, pesadez, tirantez, hormigueo o picor, hinchazón o sensibilidad. Aunque aporta informaciones complementarias, no es sin embargo un síntoma suficiente para determinar la ovulación, ya que en algunas mujeres no se presenta, en otras coincide la ovulación y en otras se da más adelante.
El dolor ovárico tampoco es por sí mismo síntoma suficiente, pero sí lo es complementario. Es un dolor muy variable en cuanto a intensidad o localización. No tiene porqué coincidir con la ovulación, al igual que la sensibilidad en el pecho.


   Determinación del período fértil y el período no fértil

   Para poder distinguir el período fértil del período no fértil es necesaria la combinación muy precisa de una serie de reglas. Lo ideal es aprenderlas con ayuda de libros y/o personal especializado. De todas maneras en el apartado reglas de funcionamiento damos una visión global de las mismas.